Dos volantines, un cielo y un hilo que se corta. Se vuela con los dos pulgares apoyados en el borde de abajo de la pantalla: no hay joystick ni botón de atacar. Cobras, largas, buscas el cruce — y cortas.
En revisión en las dos tiendas.
El resto de los juegos de volantines te da una palanca en pantalla y un botón de atacar. Acá los dedos hacen lo que harían con el carrete de verdad: apoyas, tironeas, tamborileas, das hilo y sueltas. Se aprende en dos minutos y no se termina de dominar nunca.
Apoya un dedo del lado hacia donde quieres girar. Apunta el volantín, y de ahí sale todo lo demás.
Un toque suelto y rápido. Pica de golpe y arma el arponazo.
Tamborilea: mientras más rápido, más tensión. Es lo que muele en la trabada.
Dos dedos apoyados y quietos. Baja y aleja, y deja el hilo con panza.
Dos dedos subiendo juntos. El contra: corta con la agresión del otro.
Cuando los hilos se cruzan quedan trabados y empiezan a molerse. Dónde se tocan —cerca del carrete o cerca del volantín—, con qué ángulo, cuál va por encima y cuánta tensión trae cada uno: eso decide quién corta a quién. El juego reconoce solo la técnica que estás haciendo y te la nombra en el momento.
Buscas la panza floja del hilo del otro y elevas firme. Se hace desde abajo y pide tensión propia.
Sueltas de golpe justo cuando el rival está tirando. Corta con la agresión de él, no con la tuya, y pide ir por encima.
Picada vertical desde arriba, con la velocidad del volantín encima. Quiere tocar cerca del volantín rival.
Roce horizontal, sostenido, por los bordes. La ruta lenta: la que queda cuando no queda otra.
Corta al primer roce, pero es frágil y se quema rápido. Premia a quien acierta el golpe.
Irregular, sirve para todo y no destaca en nada. El del medio.
Casi no da golpes: gana los alargues por aguante. Los duelos se hacen largos.
Los tres entran en el cálculo del corte. Por eso ninguno está en venta: no se compran con plata ni con volantines.
Cuatro maneras de salir a volar. Tres de ellas no cuestan un volantín nunca.
Una fila de rivales, cada uno con su maña, su club y su curado. Se sube ganando, y cada tantos peldaños te llevas el estampado del club al que le acabas de ganar.
Los cinco movimientos de a uno, sin apuro y sin nadie enfrente. Después queda libre para volar y probar curados.
Le pasas un código, lo escribe, y se enfrentan en el momento. No se arriesga nada.
Contra quien esté volando, por puntos de temporada: el duelo sube o baja tu Elo. Es el único modo donde se arriesgan volantines.
La escalera, la cancha y el vestidor andan sin conexión. El ranking es por temporada: el Elo se cierra y vuelve a empezar.
Un pack por lugar: los cinco diseños de ahí, con una estela del color que les hace juego, para siempre. Diez países donde el volantín es deporte de verdad, más los aviones y las maravillas del mundo.
chile
brasil
argentina
india
pakistán
bangladesh
afganistán
indonesia
china
japón
los aviones
maravillasEscorpiones, lobo, cobra, tigre, calavera — y después el bestiario del tramo alto. Solo salen subiendo la escalera: lo que se gana jugando tiene que ser distinto de lo que se compra.
escorpiones
cobra
tigre
rey
dragón
fénix
Los estampados son papel: cambian cómo se te ve, no cómo vuelas. El curado, el viento y el modelo de corte son iguales para todos, compres o no compres. No hay volantín premium ni ventaja escondida.
En el emparejamiento abierto pierdes uno por cada corte en contra: entre cero y tres por duelo. El cortado se destruye, no se lo lleva el rival.
Hay un goteo diario que llega solo, y una cortesía cada pocas horas si quedaste en cero. Los packs de la tienda apuran eso y nada más.
No se apuestan, no se transfieren, no se cambian por dinero y no compran estampados. Y si te quedas sin ninguno, la escalera, la cancha y el amigo por código siguen ahí.
Sin publicidad. Sin rastreo publicitario. Sin cuenta para empezar a jugar: la vinculas con Apple o Google solo cuando quieras llevarte el progreso a otro teléfono.
En revisión en App Store y en Google Play. Si quieres avisos, escríbenos a contacto@pewen.dev.
El juego habla español, english, português, 日本語 y हिन्दी.